Antorcha Olimpica en Argentina
Por primera vez en la historia, la antorcha olímpica estuvo ayer en la ciudad de Buenos Aires, a donde llegó precedida de fuertes incidentes, tanto en Londres como en París, debido a la política de derechos humanos que aplica China continental, en cuya capital Beijing, se desarrollará la competencia en agosto.
Las pocas manifestaciones contrarias a la situación en el Tibet y con varias comunidades filosóficas y religiosas en el gigante asiático, fuero absolutamente pacíficas. Los adherentes al “relevo de la antorcha de los derechos humanos” se reunieron en el Obelisco y luego marcharon hasta la Plaza de Mayo, encabezados por el actor Hugo Arana. “En el Tibet se realiza un avasallamiento de los derechos humanos, y los tibetanos son perseguidos, justamente, por no ideologizar. Yo no estoy en contra de los Juegos Olímpicos, sino de dónde se están por realizar”, dijo Arana.
La antorcha olímpica recorrió las calles de la ciudad, convirtiendo su paso en una verdadera fiesta, sin ningún tipo de disturbios, siendo trasladada por los deportistas más destacados de la historia de nuestro país, a excepción del maratonista olímpico Osvaldo Suárez quien, inexplicablemente, no fue invitado a la ceremonia.
“Este evento salió impecable. Fue un orgullo mostrarle al mundo lo que el pueblo argentino es capaz de hacer, como el respeto por los demás y sus diferencias”, manifestó la vicepresidenta primera del Comité Olímpico Argentino, Alicia Morea, al finalizar el evento que acaparó la tarde y provocó grandes embotellamientos de tránsito en todo el centro porteño.
A las 14.36 Carlos Espínola recibió la antorcha olímpica, comenzando un recorrido que se extendió por 14 kilómetros, con el protagonismo de los deportistas argentinos más destacados de la historia, finalizando a las 17.12 ese camino, cuando Gabriela Sabatini, la última relevista, ingresó al Club Hípico Argentino.
La ausencia de Diego Armando Maradona, quien por cuestiones personales está en México, no opacó lo que fue una gran fiesta del deporte.
